Luis López Sánchez «El Tío de la Puncha»

Luis López Sánchez «El Tío de la Puncha»

Dentro de las múltiples personas que ocuparon cargos de responsabilidad en nuestras fiestas a lo largo del siglo XX, sin lugar a duda, una de las figuras más relevantes de las mismas y más recordadas es Luis López Sánchez, sargento alabardero de la insignia del bastón durante varias décadas y socio de honor de nuestra agrupación desde el año 1989.
Luis participó en las fiestas desde su niñez ya que cuando solo era un chiquillo, ya salía cargando la pólvora a su padre. Contaba Luis que al acabar “la guerra” y con poco más de 20 años de edad, su madre se empeñó en hacerle un traje de tiraor y así es como comenzó a disparar, recordando Luis de esta época que no llegaban los participantes en las fiestas a más de cien arcabuceros, no habiendo entonces escuadras, saliendo todos disparando delante de la Virgen.
Accedió al puesto de sargento alabardero de la insignia del bastón en el año 1960 sustituyendo a José Antonio “El Pollo” recordando Luis que accedió a este cargo al decirle “Pepe, el guardia” que cogiera la puncha.
Desde este momento, Luis estuvo con la puncha al hombro durante 32 años, durante 32 fiestas en las que nunca dejó de salir por motivos de enfermedad hasta el año 1992 en el que, a la edad de 74 años, dejo el puesto de sargento alabardero por motivos de edad, como él explicaba ya no podía subir las escaleras que en la tarde del día 5 de diciembre tenía que subir a la hora de visitar a los mayordomos y un puncha debían estar en todos los actos. Siempre comentó que su puesto, al igual que era muy gratificante, era también muy duro ya que se pasa mucho frío y no tenían tiempo para comer ya que eran los primeros que salían y los últimos que se retiraban.
Le resultaba difícil, después de tantos años con la puncha, recordar a tantos mayordomos y pajes que conoció en más de tres décadas, destacando que de todos ellos no tenía más que palabras de agradecimiento.
Luis añoraba en los años posteriores a su jubilación los años en los que él se inició en las fiestas, comentaba que había habido muchos cambios y que había menos respeto que antes recordando una anécdota en las famosas tres vueltas al pino el día de “La Subida”en la que un tiraor no dejaba de disparar y no le dejaba pasar, por lo que tuvo que abrirse camino con la puncha, tirándole el arcabuz al suelo. También recordaba con cariño cuando la entrega de insignias se realizaba en el domicilio de los mayordomos pensando que tenía más emoción.
Siempre mantuvo una relación especial con la agrupación de escuadras “La Purísima”, en especial desde que ingresó en la misma Alfredo Centenero Rojo, participando desde siempre en diversos actos de la escuadra. Pero lo que no se esperaba Luis era lo que le ocurriría el 26 de noviembre de 1989; días antes le dijeron que no faltase por nada del mundo al acto de apertura de nuestro cuartel y ante tanta insistencia, allí acudió. Al poco de empezar el acto el entonces presidente de la escuadra, Francisco García Palao, le pidió que acudiese al escenario y allí se le comunicó su nombramiento como socio de honor de la escuadra otorgándole el título que le acreditaba como tal, Luis no sabía nada. Ante esta situación, Luis dedicó unas breves y emocionadas palabras a todos los asistentes donde comentó como se inició en las fiestas y con la puncha y que aun saliendo ya muchos años en las fiestas, nunca se había sentido tan satisfecho como con la entrega de esta distinción, suponiendo para él una de las cosas que con más orgullo llevaba en el corazón.
También la Asociación de Mayordomos lo homenajeó en el año 1992 en el que cesó en su cargo, otorgándole una metopa en el acto del pregón de fiestas celebrado en el teatro Concha Segura donde entregó el relevo al actual puncha y socio de la escuadra, Antonio Gomariz; siempre comentó que cuando le quitaron la puncha en este acto, casi le dio por llorar. Una vez retirado y si alguna persona tenía a bien visitarle en su domicilio, Luis siempre presumía de lo que denominaba “sus tesoros”: la metopa que le entregó la Asociación de Mayordomos, el título de socio de honor de la escuadra “La Purísima” y una foto de grandes dimensiones de la patrona de Yecla. Cuando a Luis se le preguntaba que qué suponían para el las Fiestas de la Virgen su respuesta era muy clara: “lo más grande que hay en el pueblo”.
Sin lugar a dudas, la imagen de Luis López Sánchez en nuestras fiestas siempre será una de las más conocidas y reconocidas aun con el transcurso de los años, por ello y para rendirle justo homenaje, la escuadra “La Purísima” tuvo a bien crear un galardón en el año 2003 con la denominación de “Galardón Sargento Alabardero Luis López Sánchez Tío de la Puncha” para reconocer la figura de Luis que fue, en definitiva, un hombre sencillo amante de su Patrona y de sus fiestas.