Nuestra Historia

       La Agrupación de Escuadras la Purísima Concepción se fundó en el año 1966 siendo sus promotores Patricio Díaz Palao y Alfonso Carpena Gómez. Junto a ellos se sumaron Serafín Castaño Juan, Antonio Pascual García, José Ortuño Palao y Pedro Ibáñez Muñoz. Resulta de justicia recordar a dos hombres que en el año 1973 evitaron que la agrupación de escuadras se disolviera tras siete años de andadura por disparidad de criterios entre sus miembros, nos referimos a Jesús Martínez García y Alfredo Centenero Rojo. Estos hombres supieron restañar heridas y reimpulsar de nuevo la escuadra, hasta conseguir a fines de la década de ochenta del siglo pasado el número de cincuenta escuadristas, cifra que se ha venido manteniendo hasta la actualidad.

 

       En 1974 se confecciona el primer banderín de la escuadra, renovado en el año 1981, siendo sustituido por el que se elaboró en 1991, con motivo de la celebración del XXV aniversario de la creación de la escuadra y que es el que hasta la fecha se exhibe en los distintos actos de la fiesta. En los tres casos salió de las manos de Manuela Puche Martínez. Como producto del empuje que experimentaron las escuadras a fines de la década de los ochenta y durante buena parte de la década de los noventa del pasado siglo, la Agrupación de Escuadras La Purísima contó con himno propio, con letra de Francisco García Palao, miembro de esta agrupación y música de Pedro Francisco Rubio Olivares. En el año 1990 se funda la escuadra infantil para dar respuesta al gran número de niños que conformaban nuestra escuadra y así asegurarnos el futuro de nuestra agrupación. En el año 1991 la escuadra instituye una distinción, con carácter anual, muy entrañable y sentida para sus componentes, como es la condición de Madrina de la Escuadra, teniendo por costumbre distinguir, un año a una mujer de dentro, es decir, con una estrecha relación con miembros de la escuadra, generalmente familiar, y al siguiente año a una mujer de fuera de la escuadra y que se entiende ha colaborado de manera especial con las Fiestas de la Virgen. Es en esta idea de lo exógeno, es decir, de proyectarse hacia el exterior, donde cobra sentido el hermanamiento efectuado con la Comparsa La Antigua de la vecina localidad de Caudete, llevado a término en el año 1991. También en el año 2005 se crea los denominados “café-tertulias” con la finalidad de crear un foro de debate, el cual sirviese para conocer, más a fondo, distintos temas relacionados con nuestras Fiestas Patronales, con una ponencia inicial del tema a tratar y posterior debate entre el ponente y todos los asistentes, gozando esta actividad en nuestros días de gran reconocimiento y prestigio.

 

       La Agrupación de Escuadra La Purísima ha sabido mantener, en estos cincuenta años de existencia, el espíritu de las fiestas de antaño. Ese espíritu ha descansado siempre en la capacidad de todos y cada uno de sus componentes. Esa confianza en el factor humano ha dado solidez y proyección de futuro a esta agrupación que sigue creciendo en el más absoluto respecto al bien patrimonial del que participamos año tras año y que se traduce en un cumplimiento estricto de las formas y modos peculiares que definen y diferencian a nuestras Fiestas de la Virgen. Esta Escuadra sigue guardando lealtad con los viejos recuerdos de sus fundadores, como Miguel García Azorín que hace años en un sentido escrito recordaba – cita textual – << Aquellos primeros años, cuando los tiraores íbamos a nuestro aire, yo subía a por la Virgen del día 7 de diciembre con mi cargaor, Pepe “el Moreno”,que me cargó durante tantos años; y el zagal cargado con las cantimploras de pólvora, y la botellica del anís dulce y algunas veces de café licor, entonces las perras no daban para mucho. Luego unos años después surgieron las escuadras y la Fiestas de la Virgen se empezaron a organizar mejor, y vinieron bandas de música y la Ofrenda… y la fiesta se engrandeció…>> Recordaban viejos escuadristas aquellos años en los que los músicos eran invitados a comer en las casas de los propios escuadristas y que los primeros fueron de la Cañada, y allí había que ir a recogerlos en un SEAT seiscientos.

 

       La música, algo tan ligado y que tanta belleza y plasticidad aportan a los desfiles de nuestras fiestas es un valor en alza. Hasta en eso la Escuadra de la Purísima ha sabido mantener el principio de lealtad que debe sustentar toda verdadera amistad y desde 1982 andamos con la misma banda, con casi los mismos músicos, acompañándonos desde entonces la banda de la Unió Musical de Bocairent, habiéndose creado en estos más de 35 años una relación que va más allá de lo profesional.

 

Por otro lado, durante muchos años nuestra escuadra tuvo múltiples cuarteles cedidos por distintos socios hasta que en el año 1999 se consiguió tener un local propiedad de la escuadra situado en la C/ Zaplana nº 16, siendo nuestra sede desde ese momento hasta la actualidad. También edita la escuadra desde el año 1991 un programa de régimen interno donde se observa todo lo acontecido en ella a lo largo del año, con las colaboraciones de los cargos festeros respectivos y los escritos de distintas personalidades.

 

         Nuestra escuadra ha contribuido de manera notable con el propio desarrollo de las Fiestas de la Virgen. Hombres que se forjaron en las fiestas dentro de su seno han estado y están en posiciones de responsabilidad con en ella, sabiendo estar a la altura de lo exigido como garantes del bien patrimonial que gestionamos. Oficiales mayores: Alfredo Rojo Centenero y José Puche Rubio, también Francisco García Palao y Juan Forte Azorín, que mantuvieron una fuerte ligazón con la escuadra como socio de honor de la misma; Sargentos alabarderos como Luis López Sánchez, que tanta relación tuvo con la escuadra, de hecho fue nombrado socio de honor. El siempre recordado Luis, el “Tío de la Pucha”, al que mantenemos vivo en nuestra memoria a través del galardón que bajo su nombre entrega la escuadra desde el año 2003. Luis sabía estar, y es que el “tío de la puncha”, tal y como se dijera en un Pregón de Fiestas no hace mucho tiempo – cita textual -: << a fuerza de años con la alabarda a cuestas llegó a convertirse en una imagen sintetizadora de la fiesta, de la fiesta de siempre, de la Yecla de siempre, de sus gentes de siempre>> o como el entrañable Antonio Gomariz,“el puncha”, actual alabardero y socio protector de la escuadra. Y Los mayordomos… Cinco ha aportado nuestra escuadra con sus respectivos pajes, dos por la insignia de la Bandera: Manuel Hernández Azorín y Sergio Puche Aguilera, y tres por la insignia del Bastón, José Juan Ortega Yago, Juan García Morales y José Puche Rubio. Mas esta notable aportación no solo se ha visto reflejada en la celebración del alarde propiamente dicho, sino también en puestos de representación y organización en la Asociación de Mayordomos como directivos de la misma: Jesús Rovira Martínez, Manuel Hernández Azorín, Francisco José Balsalobre Abellán, Benito Martínez Serrano, Francisco García Palao, José Francisco Puche Forte o José Juan Ortega Yago; contando en sus filas con dos Presidentes de la Asociación de Mayordomos, Francisco García Palao y José Francisco Puche Forte.

 

         El resultado de lo que se ve, es sin duda producto del mucho trabajo que se despliega en el ámbito interno en cualquier Agrupación de Escuadras; ahí es donde hay que batirse el cobre, donde entregar lo mejor de cada cual: desde el escuadrista, pasando por el cabo y terminando por la cabeza visible de la directiva, el Presidente. Un total de doce presidentes han dirigido esta agrupación, siempre con buen criterio y tino, aún en momentos críticos, que los ha habido, como en cualquier casa de hijo de vecino. Sobre todo han mostrando un alto sentido del interés general, no solo para la escuadra sino también para las fiestas en su conjunto, que es a fin de cuentas lo que verdaderamente importa. Al primer presidente Antonio Pascual García, le sucedieron Serafín Castaño Juan, Alfredo Centenero Rojo, Antonio Martínez Hernández, Manuel Hernández Azorín, Francisco García Palao, Pedro García López, José Puche Rubio, Salvador Ibáñez Muñoz, Ramón Mansilla García, David Castaño Palao,Sergio Puche Aguilera y el actual José Puche Rubio. Detrás de ellos han estado sus respectivas directivas, y sobre todo 51 cabos que han dejado en la fiesta lo mejor de ellos.

 

       La Agrupación de Escuadras de la Purísima es una entidad grande, con peso específico en el conjunto de las Fiestas de la Virgen. Esa consideración es consecuencia, sin lugar a dudas, del saber estar y del buen trabajo desplegado a lo largo de toda su existencia, donde el factor humano ha sido el mayor y el mejor capital con el que ha contado. Más de un centenar de personas, los que ahora están y los que se fueron, son los verdaderos artífices de este logro.

 

 

     Junta Directiva Agrupación de Escuadras La Purísima.